"Para mi es increíble que una persona solo coja por estar enamorada, o que no tenga sexo casual y libertino por no sentir amor, o por mantener un estado fiel. Así como vos no entendes mi putez, yo no entiendo tu virginidad mental."

jueves, 7 de abril de 2016

Cómo ser una buena escort

Artículo original: https://www.apricots.es/whorehouse-blog/how-to-be-a-good-escort



Según varias encuestas sobre el sexo, una de las principales fantasías eróticas de las mujeres es la de hacer de prostituta al menos una vez. A diferencia de los hombres a los que les encantaría que sus fantasías se hicieran realidad, las mujeres suelen distinguir de forma muy clara entre fantasía y deseo, y esto es porque son conscientes de que algunas de esas películas que se han montado en la cabeza podrían no ser tan agradables si se diesen en la realidad.
Pero, ¿qué pasaría si algunas de vosotras se atreviera a dar el salto y hacer de esa fantasía de recibir dinero un hecho real? ¿Estaríais preparadas para dar un buen servicio de escort, aunque sea para probarlo una sola vez? Hemos preguntado a algunas de las chicas qué hace falta para ser una buena chica de compañía, esto es lo que nos han comentado:
Cuidado personal: una buena escort tiene que cuidar de su cuerpo y aspecto físico. No importa ser delgada, belleza no quiere decir delgadez. Hay que prestar al propio cuerpo la atención que se merece, es decir, comer de forma sana, dormir las horas que tocan, estar siempre bien depiladita, tener la piel hidratada y suave, y por supuesto, manicura y pedicura hechas.
No tener escrúpulos: o por lo menos, dejarlos de tener mientras estáis trabajando. Fuera los pensamientos de culpabilidad y suciedad, que al fin y al cabo son debidos a la educación y tradición de la que estamos empapados. Si una mujer decide ser chica de compañía, que lo haga bien consciente de lo que significa, porque no es ni un trabajo sencillo, ni adecuado para todo el mundo.
Ser un poco psicóloga: sucede a menudo que un cliente no quiera tener sexo, más bien necesita a su lado una persona que le escuche o que le haga un poco de compañía porque se siente solo. En esto ayuda ser una persona paciente, con capacidad de empatizar con los demás y que inspire tranquilidad y confianza.
No tener como referencia la historia de Pretty Woman: eso es Hollywood, aquí estamos en la vida real. La historia de Pretty Woman es muy bonita y romántica, pero también lo es la deGhost, más allá del amor y todo el mundo sabe que es pura ficción.
Lingerie: seleccionar bien la propia ropa interior es importante porque te hará sentir una mujer terriblemente sexy, y esto se traduce en plena seguridad en una misma y consecuente toma de poder sobre la situación con los hombres.
Multi-tasking: esto se refiere al abanico de servicios que ofrece una chica. Cuanto más completas seáis en vuestras prestaciones, más posibilidades tendréis de atraer un número mayor de clientes.
Disfrutarlo de verdad: ya no es sólo una cuestión de dinero, que a menudo es el motivo principal por el cual muchas chicas deciden emprender esta profesión, sino porque realmente disfrutáis de la experiencia. Os gusta tanto el sexo y el morbo de ir a la cama con desconocidos que ¿por qué no cobrar por ello? Si da el caso que vuestra afición más grande es el sexo, ser una buena escort os saldrá natural.

miércoles, 6 de abril de 2016

Clamidia: Información

¿Qué es la infección por clamidia?

La infección por clamidia es una ETS común que puede infectar tanto a los hombres como a las mujeres. Puede causar daños graves y permanentes en el aparato reproductor de una mujer y hacer más difícil o imposible que quede embarazada en el futuro. La infección por clamidia también puede provocar un embarazo ectópico (embarazo que ocurre fuera del útero) que puede ser mortal.

¿Cómo se propaga la infección por clamidia?

Usted puede contraer la infección por clamidia al tener relaciones sexuales anales, vaginales u orales con una persona que tenga esta infección.
Si su pareja sexual es hombre, usted puede contraer la infección por clamidia aunque él no eyacule (acabe).
Si ya ha tenido la infección por clamidia y recibió tratamiento en el pasado, usted puede todavía volver a infectarse si tiene relaciones sexuales sin protección con una persona infectada.
Si está embarazada, usted puede transmitírsela a su bebé durante el parto.

¿Cómo puedo evitar contraer la infección por clamidia?

Usted puede protegerse de contraer la infección por clamidia si:
  • no tiene relaciones sexuales;
  • tiene una relación mutuamente monógama a largo plazo con una pareja a quien se le hayan realizado pruebas y haya tenido resultados negativos para las ETS;
  • usa condones de látex y diques dentales en forma correcta cada vez que tiene relaciones sexuales.

¿Tengo riesgo de contraer la infección por clamidia?

Cualquier persona que tenga relaciones sexuales puede contraer la infección por clamidia mediante relaciones sexuales anales, vaginales u orales sin protección. No obstante, las personas jóvenes sexualmente activas tienen mayor riesgo de contraer esta infección. Esto se debe a factores conductuales y biológicos comunes entre las personas jóvenes. Los homosexuales, bisexuales y otros hombres que tienen relaciones sexuales con hombres también corren riesgo debido a que la infección por clamidia puede propagarse mediante las relaciones sexuales orales y anales.
Hable con su proveedor de atención médica de manera honesta y abierta y pregúntele si debe hacerse la prueba de detección de la clamidia o de otras ETS. Si es una mujer sexualmente activa menor de 25 años, o una mujer mayor con factores de riesgo —como el tener una nueva pareja sexual o múltiples parejas sexuales, o una pareja sexual con una infección de transmisión sexual—, debe hacerse una prueba de detección de la clamidia todos los años. Los homosexuales, bisexuales y otros hombres que tienen relaciones sexuales con hombres y las mujeres embarazadas también deben hacerse la prueba de detección de la clamidia.

Estoy embarazada. ¿Cómo afecta a mi bebé la infección por clamidia?

Si está embarazada y tiene la infección por clamidia, puede transmitírsela a su bebé durante el parto. Esto podría causar una infección en los ojos o neumonía en el recién nacido. Tener la infección por clamidia puede también aumentar su probabilidad de dar a luz a su bebé de manera prematura.
Si está embarazada, usted debe hacerse la prueba de detección de la clamidia en su primera visita prenatal. Las pruebas y los tratamientos son las mejores maneras de prevenir problemas de salud.

¿Cómo sé si tengo la infección por clamidia?

La mayoría de las personas que tienen la infección por clamidia no presentan síntomas. Si usted presenta síntomas, es posible que no aparezcan por varias semanas después de que haya tenido relaciones sexuales con una persona infectada. Incluso cuando no causa síntomas, la infección por clamidia puede dañar su aparato reproductor.
Ilustración de la anatomía femenina que muestra las trompas de Falopio, los ovarios, el cuello uterino, el útero y la vaginaLas mujeres con síntomas podrían notar los siguientes:
  • secreción vaginal anormal;
  • sensación de ardor al orinar.
Los síntomas en los hombres pueden ser los siguientes:
  • secreción del pene;
  • sensación de ardor al orinar;
  • dolor e inflamación de uno o ambos testículos (aunque esto es menos común).
Los hombres y las mujeres también pueden infectarse por clamidia en el recto, ya sea mediante las relaciones sexuales anales receptivas o la propagación desde otra parte infectada (como la vagina). Aunque por lo general estas infecciones no causan síntomas, pueden provocar:
  • dolor en el recto;
  • secreciones;
  • sangrado.
Debe hacerse revisar por un médico si nota cualquiera de estos síntomas o si su pareja tiene una ETS o síntomas de una ETS, como dolor inusual, secreción con olor, ardor al orinar o sangrado entre periodos.

¿Cómo sabrá mi médico si tengo la infección por clamidia?

Existen pruebas de laboratorio para diagnosticar la infección por clamidia. Es posible que su proveedor de atención médica le pida una muestra de orina o use (o le pida que use) un hisopo para obtener una muestra de las secreciones de su vagina para hacerle una prueba para detectar la clamidia.

¿La infección por clamidia se puede curar?

Sí, la infección por clamidia se puede curar con el tratamiento correcto. Es importante que tome todos los medicamentos que su médico le recete para curar su infección. Cuando se toman de manera adecuada, detienen la infección y pueden disminuir su probabilidad de tener complicaciones en el futuro. Los medicamentos contra la infección por clamidia no se deben compartir con nadie.
La recurrencia de la infección por clamidia es común. Debe volver a hacerse la prueba unos tres meses después del tratamiento, incluso si su pareja sexual o parejas sexuales recibieron tratamiento.

¿Qué pasa si no recibo tratamiento?

A menudo, el daño que inicialmente causa la clamidia pasa desapercibido. Sin embargo, la infección por clamidia puede causar problemas de salud graves.
Si usted es mujer, la infección por clamidia que no se trata puede propagarse al útero y a las trompas de Falopio (los conductos que transportan los óvulos fecundados desde los ovarios hasta el útero), y causar enfermedad inflamatoria pélvica (EIP). La enfermedad inflamatoria pélvica por lo general no presenta síntomas; sin embargo, algunas mujeres pueden tener dolor abdominal y pélvico. Aun cuando no cause síntomas iniciales, la enfermedad inflamatoria pélvica puede causar daño permanente al aparato reproductor y dolor pélvico crónico, imposibilidad de quedar embarazada y embarazo ectópico (embarazo fuera del útero) que puede causar la muerte.
Los hombres raramente tienen problemas de salud asociados a la infección por clamidia. En ocasiones, la infección se propaga al conducto que transporta el semen desde los testículos, lo cual causa dolor y fiebre. La clamidia, en muy pocos casos, puede causar que un hombre no pueda tener hijos.

Recibí tratamiento contra la infección por clamidia. ¿Cuándo puedo tener relaciones sexuales nuevamente?

Usted no debe tener relaciones sexuales de nuevo hasta que usted y su pareja sexual o sus parejas sexuales hayan completado el tratamiento. Si su médico le recetó un medicamento de una sola dosis, deberá esperar siete días después de haberlo tomado, antes de volver a tener relaciones sexuales. Si su médico le recetó un medicamento que debe tomar durante siete días, deberá esperar a terminar todas las dosis antes de tener relaciones sexuales.


Artículo original: http://www.cdc.gov/std/spanish/clamidia/stdfact-chlamydia-s.htm

¿ES PELIGROSA LA FELACIÓN SIN CONDÓN?

¿Es peligrosa la felación sin condón? 
¡SÍ! Cada forma de contacto sexual sin protección conlleva un riesgo a contraer una ITS.
¿En qué consiste exactamente este riesgo?
1. Al realizar una felación y vacearse dentro de la boca:
  • En el semen de los hombres contagiados con alguna ITS, se encuentran cantidades masivas de gérmenes. 
  • Cuando un hombre contagiado se vacea dentro de tu boca, te puedes contagiar fácilmente con p.ej. sífilis, hepatitis B, gonorrea, clamidia y VIH. 
  • Si ingieres el esperma, el riesgo aumentará aún más
  • Debido a que la mucosa de la garganta es muy fina, los gérmenes logran penetrar con facilidad.

2. Al realizar una felación sin vacearse dentro de la boca:
  • En el líquido preseminal se encuentra una cantidad menor de gérmenes que en el semen. El riesgo de contagiarse es menor. 
  • Sin embargo, el riesgo aumenta cuando tienes pequeñas heridas en la boca, si tienes una infección en la garganta o en las encías o si tienes aftas o alguna ampolla adentro de la boca ya que estos constituyen una forma de acceso por las cuales los gérmenes pueden penetrar con facilidad a tu cuerpo.
  • Además algunos gérmenes son mucho más contagiosos que otros. 
  • El riesgo a contraer una infección en la garganta, por ejemplo con clamidia, es también bastante alto sin que de por medio alguien se haya vaceado en tu boca ya que se trata de un germen altamente resistente. 
  • El virus del SIDA es relativamente débil. Por consiguiente, el riesgo de que te contagies con VIH cuando alguien se haya vaceado en tu boca.

¡ATENCIÓN! 
  • Es posible que tengas una infección o pequeñas heridas adentro de la boca sin que las veas o sientas. 
  • En consecuencia es muy difícil estimar si corres algún riesgo.
Si quieres asegurarte de no contraer infecciones, la manera más segura de tener sexo oral, es utilizando un condón!

Si a pesar de ello, deseas practicar el sexo oral sin condón, presta atención sobre todo en los siguientes aspectos:
Consejos prácticos:
  • Presta atención en tu posición. 
  • Procura que la persona que se sitúe arriba seas tú para que de esta manera puedas controlar la profundidad de la penetración del pene y la duración de la felación. 
  • Cuanto más profundo se introduce el pene, mayor es el riesgo. 
  • Utiliza tus manos como freno.
  • Observa bien al cliente y sobre todo su pene. Es mejor no admitir un cliente que tenga ampollas, úlceras o verrugas en y alrededor del pene ya que estos pueden ser síntomas de una ITS. 
  • Incluso utilizando un condón no estarás lo suficientemente protegida ya que los testículos y los pliegues de ingle de los muslos también pueden estar contagiados.
  • Es importante tener una buena higiene bucal para prevenir infecciones y heridas, pero no te cepilles los dientes justo antes o después de la felación. Al cepillarte, provocas pequeñas heridas en las encías por las cuales los gérmenes pueden penetrar con facilidad.
  • Si a pesar de todo, el esperma llega a parar en la boca, tendrás que escupirlo cuanto antes. 
  • Luego enjuaga con precaución la boca, sin hacer gárgaras y de todas formas sin esparcir el esperma adentro de la boca. 
  • No utilices productos desinfectantes porque causan pequeñas heridas. 
  • Espera al menos una hora para comer y beber.


Articulo original: http://www.infosexwork.be/pages/artikel.php?lang=es&soort=man&id=22

viernes, 1 de abril de 2016

"Si mi abuela supiera que soy prostituta, me aplaudiría, porque no soy una víctima"

Un encuentro en Madrid ha reunido, por primera vez, voces contrapuestas sobre un tema tabú: la prostitución. Estaban también ellas, las prostitutas.




"Si mi abuela supiera lo que hago, me aplaudiría, porque no soy una víctima". Lo dice Isabel Holgado Fernández, antropóloga, experta en trabajo sexual y también, como ha asegurado en público esta semana, prostituta. En el extremo opuesto, Rosario Carracedo, portavoz de una organización que defiende la abolición de esta práctica, sentencia: "Dice un cliente en un foro: 'A pesar de mis preferencias, el mejor polvo que he echado es con una china. Se dejaba hacer de todo'. Esas palabras reflejan sin cinismo lo que piensan los prostituidores y la naturaleza de su relación. La prostitución es inaceptable". Son algunos de los testimonios que se han oído esta semana en una jornada que ha acogido la Fundación Ortega-Marañón bajo el equívoco título deLibertad Sexual y sus Implicaciones en la Actualidad. Equívoco porque de lo que realmente se hablaba allí es de un tema "espinoso", como refería una de las organizadoras, María José Villaverde, catedrática de Ciencia Política de la Complutense: la prostitución. Equívoco, sí, pero necesariamente, porque el proyecto estuvo a punto de irse a pique por no encontrar sede y financiación y por la negativa de personas con diferentes enfoques sobre el trabajo sexual a sentarse en la misma mesa. Quizá porque la prostitución sigue siendo una palabra y una realidad tabú, que muchos prefieren no ver y de la que muchos quisieran no oír. En esta jornada, sin embargo, se han escuchado, por primera vez frente a frente en España, las posturas absolutamente contrapuestas de quienes conocen este tema. Y, también, la voz de las propias prostitutas:

-"Propongo una solución salomónica, diferenciar entre la esclavitud sexual y el comercio libre de los cuerpos". Enrique Gil Calvo, catedrático de Sociología de la Complutense, defendió la existencia de dos realidades, la esclavitud y la transacción sexual entre libres e iguales: "En el primer caso, el cliente es un cómplice criminal; en el segundo, no se le puede criminalizar". En cualquier caso, sostuvo, "en esta sociedad que va hacia una mercantilización generalizada de la vida, percibo que la prostitución va a estar cada vez más liberalizada".

-"Las organizaciones criminales dedicadas a la trata van en Ferrari; nuestro sistemas represivos, en 600". Fiscal delegada provincial de Extranjería y Delitos Sexuales de Girona, Sandra Fagil recalcó que las instancias policiales, judiciales, etc. "van mucho más atrás que los delincuentes" e incidió también en que los nexos entre la trata de seres humanos -el "tercer negocio más lucrativo del mundo"- y la prostitución son tales que a la hora de perseguir la primera "sigue habiendo confusiones". Subrayó que hoy las penas a las que se enfrentan estos delincuentes son "muy graves" (entre cinco y ocho años que los agravantes pueden alargar considerablemente), la ausencia de datos ciertos y fiables en España y la incongruencia de un sistema que pide a las víctimas que colaboren (la mayoría de las pruebas en estos casos son testificales), "pero no les da alternativas para escapar a su red, para tener una vida nueva. ¿Quién quiere volver a Nigeria, cuando además los 'malos' conocen a tu familia, a tu hijo...?".



Colomo, Gil Calvo, Carracedo, Cobo, Villaverde, López Riopedre, Poyatos y Fagil.


-"Mi negocio es como otro cualquiera". Ni explotación ni coacciones ni comisiones. Es más, cuando la asesora fiscal Patricia Ferrer Rafael, regente y co-propietaria de un club de alterne en Ibiza desde 1999, detecta la huella de las mafias, recurre a la policía. Es lo que sostuvo en su intervención, en la que aseguró que su club proporciona la infraestructura para que las trabajadoras realicen su trabajo, cobrando una tarifa por el uso de las instalaciones. "La prostitución no va a erradicarse jamás y lo que hace falta es regularizarla, normalizarla y que sea una relación mercantil como la de cualquier trabajador”, señaló.

-"La prostitución ha pasado de ser un negocio casi artesanal a una multinacional vinculada a la economía criminal en 30 años". Para Rosa Cobo, profesora de Sociología de Género de la Universidad de A Coruña, la prostitución "surge de una estructura patriarcal y neoliberal y su lógica de privatizar todo lo que encuentra a su paso. En mujeres de extrema pobreza, se pueden privatizar sus cuerpos". Cobo insistió en la falta de legitimidad del 'contrato' entre cliente y prostituta y en que la prostitución, "resultado de la desigualdad de género y económica, se convierte a su vez en una fuente de desigualdad por su fuerza en el imaginario colectivo".

-"Se habla de la prostitución como un modelo de sexualidad, cuando sólo es sexual para una de las partes, los prostituidores". Portavoz de la Plataforma de Organizaciones de Mujeres por la Abolición de la Prostitución, Rosario Carracedo abogó por el modelo sueco -donde se penaliza al cliente-, y cuestionó el propio título de las jornadas: "Parece que prostitución y libertad sexual forman parte de una misma realidad, y se parte de una postura ideológica que admite desde el punto de vista teórico y de la actuación política la diferenciación de los grados en que la sociedad permite el consumo de mujeres. Sin embargo, si aspiramos al principio de igualdad entre hombres y mujeres la prostitución es inaceptable".

-“No somos trozos de carne que se venden y no queremos una protección estatal que no necesitamos”. Así de contundente se mostró Cristina Garaizábal, presidenta del colectivo Hetaira, que, desde una postura antagónica, defendió la prostitución como trabajo, la "libertad y autonomía" de quienes la ejercen, “los derechos de plena ciudadanía” de las prostitutas inmigrantes y la “negociación de espacios” para que trabajan en la calle. En la prostitución, dijo, “hay empresarios, no proxenetas”, haciendo hincapié en la distinción con la trata, y en el sector “puede haber explotación laboral, no sexual”.


Imagen de archivo de una manifestación de prostitutas. (Reuters)


-"El ambiente en los pisos de contactos es similar a los pisos de estudiantes". Así describió José López Riopedre, sociólogo, coautor de Trabajando en la prostitución y abogado (conoce de primera la operacion Carioca) lo que ha encontrado en su trabajo de campo, centrado en la prostitución brasileña y rumana en el noroeste de España: "Pisos de contactos en los que trabajan mujeres que llegaron a nuestro país, muchas veces sabiendo a lo que venían, y que después de un tiempo en locales de alterne se dieron cuenta de que les salía mejor independizarse". "Las mujeres se juntan en un piso, aúnan esfuerzos y se autoorganizan, y la jefatura suele ser femenina", describió Riopedre, quien recalcó que sus estudios no pueden generalizarse y defendió "eliminar del Código Penal la palabra prostitución. Ya hay herramientas en él para prevenir abusos y coacciones".



-"Hay dos falacias: primero, que la prostitución no es un trabajo; segundo, que no está regulada". Así lo explicó Glòria Poyatos, jueza decana de los juzgados de Lanzarote y autora de La prostitución como trabajo autónomo(libro que escribió tras conseguir darse de alta ante Hacienda como prostituta, y que ha inspirado la primera cooperativa de trabajadoras sexuales en España): "Una resolución del Tribunal Europeo y dos sentencias del Supremo (de una de ellas fue ponente Carlos Lesmes, actual presidente del CGPJ), desmienten que la prostitución no sea una actividad profesional; y el hecho de que no tenga una regulación específica no quiere decir que no esté regulada". Poyatos dijo partir "de una realidad que ojalá no existiese, pero es la que es. Soy jurista y realista, y mi deber es proteger. Las prostitutas no pueden ser tratadas como infrasujetos, y debe distinguirse la trata, la prostitución coactiva y la que no lo es".

'La prostitución per se no es un mal; es un pacto libre entre dos personas adultas', señaló Isabel Holgado, antropóloga, coordinadora de LICIT y 'trotona' (prostituta)-"Se piensa que una prostituta no sabe hablar". Autora del libro y del blog Una mala mujer y “persona que ejerce el trabajo sexual” desde hace décadas, Montserrat Neira se refirió a sí misma -con ironía- como “mujer prostituida”, término usado por los abolicionistas. Sin embargo, para ella la prostituta es quien controla la situación, ya que “los hombres pagan por adelantado, y la trabajadora sexual puede incluso no cumplir el acuerdo”. Neira, de hecho, sostuvo que la trata es un porcentaje mínimo de la prostitución y denunció que sus víctimas son ignoradas por el Estado. Su experiencia arrancó con 29 años, cuando, divorciada, con hijos y sin formación, se quedó en paro y acudió a un piso donde se quedaban una comisión del 50%. Después, llegó el estigma: “No sólo no podía contárselo a nadie, sino que una vez en unas jornadas abolicionistas conté mi caso y me dijeron que necesitaba tratamiento psiquiátrico”.

-"Si la prostitución es un oficio del que trabaja con su cuerpo, habría que prohibir todo tipo de trabajos”. La Asociación Sex Asistent, entre otros fines, tiene el de crear un espacio que posibilite el "acompañamiento sexual, sensual o afectivo" a discapacitados o personas con diversidad funcional por parte de profesionales. Rafael Reoyo González activista por los derechos de estas personas, habló del doble tabú que existe alrededor de ellos -respecto a sus cuerpos y su sexualidad- y reclamó “el “fin del 'minusvalidismo' y de la lástima”.

-"La tasa de infección por VIH entre las prostitutas es menor que entre las mujeres que no realizan trabajos sexuales". Menor, incluso, que entre los hombres heterosexuales, por la práctica extendida entre ellas del uso del preservativo. Es lo que sostuvo Concepción Colomo, pionera en programas de salud sexual. "Desde el punto de vista médico, son ineficaces las medidas represivas y de obligatoriedad de controles sanitarios a las prostitutas", aseguró.

-La limitación de la prostitución es producto “del mito del amor romántico”.Profesora de la Universidad Miguel Hernández de Elche (Alicante), Purificación Heras es autora de un trabajo empírico sobre la prostitución que puso de relieve "la vulnerabilidad de las trabajadoras sexuales", debida, según ella, a las políticas restrictivas. Eso en una sociedad que “jerarquiza la sexualidad” y considera que “el sexo es malo y debe ser castigado”.


Reoyo, Sáez, Fernánde-Llebrez (moderador), Garaizábal, Neira, Holgado.


-“Los que sostienen que las mujeres prostitutas no optan o no deciden no dicen la verdad”. Magistrado de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional, Ramón Sáenz recalcó que la prostitución voluntaria “es una realidad innegable", y rechazarla "dificulta la protección de quienes realmente deben ser protegidos”. “El Estado no debe intervenir para criminalizar el intercambio remunerado y voluntario de sexo entre adultos capaces", y la prohibición incluso "fomenta la trata y la explotación laboral”, aseguró.

-“La prostitución per se no es un mal; es un pacto entre dos personas adultas que consienten de forma libre”. Isabel Holgado, antropóloga, coordinadora de LICIT (Línea de Investigación y Cooperación con Inmigrantes Trabajadoras del Sexo) y consultora de la red Sex Workers Project, quiso presentarse también como “trotona”, usando el viejo término castellano que en Cuba significa prostituta. Las prostitutas “somos sujetos actuantes con estrategias de vida distintas”, señaló y narró la anécdota de una inmigrante, Iliana, a la que un periodista le preguntó si tenía orgasmos con sus clientes: “Nunca, ni con mis clientes ni con mis amantes. ¿Sabes cuándo los tengo? Cada vez que voy a Western Union y les envío 300 dólares a mis hijos”. Añadía Holgado: “Si supiera lo que hago, mi propia abuela me aplaudiría porque no soy una víctima, como tampoco se muestra como una víctima Iliana, sino como una persona con voluntad propia”. Y concluyó: “El estigma permite el irrespeto más lacerante”, la “violencia cultural”.


Artículo original: http://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2014-05-03/14-voces-contrapuestas-en-torno-a-un-tabu-la-prostitucion_123872/

​La vida de una sumisa profesional (mi trabajo, por cierto)

Katie.
Ser sumiso profesional no suena muy bien para el oído ignorante. Imaginen la descripción del puesto en un anuncio de internet: "Consiste en estar amarrado y dejar que un extraño te azote durante una hora". Nadie le daría click.
Claro, si te gusta que te azoten y te pagan bien, entonces es el trabajo perfecto para ti. Pero si consideramos que más del 70% de las mujeres que practican el BDSM son sumisas, entonces el número de sumisas profesionales es muy pequeño comparado con las dominatrices.
Katie nació en Estados Unidos, vive en Londres y es una de las pocas sumisas profesionales del Reino Unido. La contacté hace poco para que me contara cómo es su vida diaria.
VICE: ¿Por qué decidiste ser sumisa profesional?
Katie: Me despidieron y el mercado laboral era muy cruel en ese entonces. No encontraba trabajo y estaba muy estresada. Un día salí a tomar con mi ex novia y como sabe que me gusta el BDSM, me recomendó trabajar en una mazmorra.
Al día siguiente me puse a investigar y a enviar solicitudes a unas cuantas mazmorras. Me aceptaron en una mazmorra muy bonita en el centro de la ciudad y me dieron capacitación. No se me da eso de dominar, lo sentía muy forzado. En esta profesión, si no amas lo que haces, se nota, es injusto para el cliente e incómodo para el trabajador. Por eso decidí utilizar todo lo que aprendí en la mazmorra y empecé a trabajar como sumisa freelance. Fue la mejor decisión que pude haber tomado y me encanta.
¿La sumisión profesional es tu único ingreso?
Sí, es mi única fuente de ingreso. A algunos les molesta que sea sexoservidora e insisten en que busque un trabajo respetable pero, la verdad, me da risa. Soy mi propio jefe, decido mi horario, escojo a mis clientes y gano más en una hora que lo que gana la mayoría de la gente en un mes. De hecho, hace poco, un conocido me preguntó si este trabajo era lo que soñaba cuando era niña. Mi mamá es una mujer muy fuerte y me educó para ser independiente, por lo tanto, la respuesta es "Sí".
¿Cuánto cobras por sesión?
Depende de lo que pida el cliente. En general cobro entre 300 y 600 libras esterlinas [más o menos entre 6,500 y 13,500 pesos] por hora.
¿Qué es lo más raro que te han pedido?
Como llevo muchos años en esto, ya nada se me hace raro. Una vez, un cliente pidió que me acostara en una tina llena de hielo por el mayor tiempo posible y después pidió que me acostara y me quedara callada. Otro estaba obsesionado con la simetría. Tenía que haber la misma cantidad de moretones y marcas. Entonces, después de que azotaba mi costado derecho, se aseguraba de dejar las mismas marcas en el lado izquierdo. También hubo un cliente que quería cubrir mi cuerpo con pinzas para colgar ropa. Se pasó toda la sesión contando las pinzas que logró sujetar a mi piel. En serio, ya nada me sorprende.
¿Te preocupa tu seguridad al darle todo el control a un desconocido? 
Sí, claro. Por definición, los sumisos dejan que los dominen y eso implica muchos riesgos. El mercado de los sumisos profesionales es muy reducido, por eso sabemos que la mayoría de los clientes nos buscan porque podemos darles lo que quieren y no porque quieren hacernos daño. Además, nunca acepto a un cliente que se niegue a darme algunos datos. Por lo general, cuando voy a tener un cliente nuevo, antes de la sesión nos reunimos en un lugar publico para tomar un café o un poco de vino y si siento que algo no anda bien, pido disculpas y me voy.
¿Crees que ser sumisa es más peligroso que ser escort?
No sé. Puede ser. Aunque todos los servicios para adultos que consisten en estar a solas con un cliente implican riesgos. Dejamos que nos amarren y nos dominen pero ya tenemos un sistema para reducir los riesgos. Por ejemplo, tengo a una persona de confianza a la que le paso el nombre, teléfono y la dirección de mi cliente. También le aviso cuando llego y cuando me voy. El factor de riesgo es más evidente con las sumisas profesionales pero yo creo que todas las sexoservidoras corren peligro. Además, las leyes retrógradas y la discriminación hacen que nuestro trabajo sea aun más peligroso. Ningún trabajador de la industria sexual va a estar seguro hasta que nos dejen de ver como criminales y como un sector inferior de la sociedad.

¿Qué tipo de hombres solicitan tus servicios? ¿Hay un cliente promedio?
En realidad no. La mayoría tienen 40 y 60 años y pertenecen al sector financiero o son directores de alguna empresa. Aunque tengo una amplia gama de clientes. Hay unos que son más o menos de mi edad y usualmente lo que quieren es aprender sobre el BDSM en un entorno seguro y sin que los critiquen. También me han tocado clientes mucho mayores que buscan mujeres jóvenes. Uno de mis clientes preferidos tenía 89 años pero eso no afectaba la fuerza con la que daba nalgadas.
¿Qué es lo que más te motiva, el sexo o el dinero?
Primero que nada, es mi trabajo. Así me gano la vida y por eso me esfuerzo. Además, nadie podría estar en este trabajo si no lo disfrutara. El cliente se da cuenta cuando te gusta una sesión y cuando no.
¿Por qué crees que a las dominatrices les hacen más publicidad que a las sumisas? 
En general, en nuestra cultura es más aceptable ser dominatrix porque se cree que las dominatrices son mujeres fuertes y la gente se siente cómoda con esa idea. Asumen que somos débiles porque rogamos y dejamos que nos amarren, que nos peguen, que nos azoten y que nos jalen el cabello. Creen que necesitamos que nos salven y que estamos a favor de la violencia contra las mujeres. Pero no es cierto. Las mujeres sumisas son muy fuertes y no son víctimas. Nos gusta lo que hacemos. Cualquiera que esté dentro de la comunidad BDSM sabe que las sumisas no tienen nada de débiles ni de indefensas. La sociedad debe entender nuestra profesión y darnos el respeto que merecemos.
¿Crees que en 50 Shades of Grey se hizo una buena representación de lo que es ser sumiso?
No terminé de leer el libro. El estilo era tan malo que tuve que dejarlo a la mitad, quería sacarme los ojos. Pero leí una parte y recuerdo que en algún punto, la chica decía la palabra de seguridad y el tipo la ignoraba. Eso quiere decir que el libro está a favor de la violencia doméstica. La comunidad fetichista sabe que la palabra o contraseña de seguridad es lo más importante y que si alguien la dice, se detiene todo el juego. Si la ignoras, como en el libro, no sólo eres un imbécil, eres un criminal.
Por último, ¿qué le recomiendas a las mujeres que quieren ser sumisas profesionales?
Lo más importante es que no se metan en esto si no están cómodas con la sumisión. He conocido a muchas chicas que eran escorts y se les hizo fácil pasarse al campo de las sumisas profesionales y les fue muy mal. Cualquiera puede actuar diferente en un juego de rol o soportar un poco de bondage pero cuando se trata de golpes o nalgadas fuertes entonces ya no es tan fácil porque el dolor es muy real. Otra cosa, háganle caso a sus instintos. Si sienten que algo anda mal, váyanse. Si ven a un cliente nuevo y les da mala espina, huyan.
Artículo original: http://www.vice.com/es_mx/read/la-vida-de-una-sumisa-profesional

lunes, 15 de febrero de 2016

Del Tumblr de Natalia Ferrari

Visiten su blog: http://www.nataliaferrari.com/




Hace unas horas tuve una conversación con alguien que me dejó pensando. Creo que algunas ideas tienen la potencialidad de generar cambios y en esos casos, vale la pena compartirlas.

La prostitución es mucho más que un trabajo para mi. Es un estilo de vida, forma parte de mi identidad. Estoy capacitada para muchos otros empleos, elijo este porque es el que me hace feliz.

Lamentablemente, vivo en una sociedad que tiende a victimizar a las putas, demonizar a los hombres que consumen prostitución y plantear los encuentros entre ambos como situaciones horribles en donde la mujer, por necesidad, pone su cuerpo al uso y abuso del hombre. Esa no es la experiencia que yo tengo en mi día a día y me preocupa que esa sea la creencia generalizada sobre mi trabajo y los roles que asumimos los hombres y las mujeres en el sexo. 

El argumento contra la prostitución que más me impactó fue el siguiente:
“La prostitución educa en un tipo de sexualidad desigual entre los hombres y mujeres. Pone a los hombres en una posición de poder sobre el cuerpo de ellas, y ellas, porque son quienes reciben el dinero, deben mostrarse dóciles y encantadas de que el hombre las use para su disfrute. ”

Luego de encontrarme con este planteamiento, medité bastante sobre si esa es la realidad a la que contribuyo al prostituirme. ¿Estoy creando un mundo en donde los hombres sienten que tienen derechos sobre nosotras?, ¿Consiento faltas de respeto hacia mi cuerpo o mis sentimientos?, ¿Pongo en segundo lugar mi comodidad y mi placer por dinero?
No, no lo estoy haciendo. Porque no soy una pobre niña sin recursos y los hombres con los que estoy, no son unas bestias desalmadas. 

Entonces, si existe un tipo de prostitución en donde personas adultas acuerdan encuentros sin que nadie haga daño al otro, ¿Por qué la gente tiene esa idea sobre la prostitución? Creo que una de las razones se debe a que los medios de comunicación se han dedicado a dar visibilidad a historias que involucran trata de personas y representan esto como el modelo típico. Tampoco nos han dejado hablar por nosotras mismas, porque asumen que ninguna puta quiere dar la cara. Grave error ambas cosas. 

A día de hoy no tengo la influencia social para educar a la gente en el tipo de prostitución sana en el que creo. Pero aún así, puedo detectar actitudes entre nosotras y vosotros que alimentan los dogmas y el estigma. Me entristece que nos perjudiquemos a nosotros mismos. 

La forma en la que nos comunicamos importa. Tenemos el poder de transmitir valores éticos, da igual la magnitud del impacto. Toda palabra cuenta. 

Cuando leo a hombres hablar de nosotras como si fuéramos trofeos y trozos de carne, no puedo evitar preguntarme ¿verdaderamente la calidad de la experiencia íntima con una mujer está directamente relacionada con el tamaño de sus tetas, la firmeza de su culo o lo plano que es su abdomen? Una mujer con celulitis, estrías, barriga o las tetas caídas ¿vale menos? Si crees que sí, por favor, nunca te pongas en contacto conmigo. 

No somos nuestros cuerpos, somos nuestras mentes. El órgano sexual más importante en el cuerpo humano es el cerebro. La actitud y la personalidad de alguien son los factores que determinan la conexión entre nosotros. La empatía, la sensibilidad, el sentido del humor, la disposición a entregarte a otra persona porque sabes, que te respeta. Eso es lo que importa y lo que crea una atmósfera placentera para todos los implicados. Nuestro cuerpo es solo una herramienta con la que expresarnos. 

Todos nosotros tenemos el poder de crear el mundo en el que queremos vivir. Yo no debería tener que justificar mi decisión de ser puta. No debería tener vergüenza ni miedo al hablar abiertamente de ello. Los demás no deberían creerse con el derecho de juzgarnos o discriminarnos por la forma en la que vivimos nuestra sexualidad.
No alimentemos a una sociedad enferma con nuestro ejemplo. No está bien hablar de las mujeres como si fuéramos objetos para el disfrute del hombre. La prostitución no se trata de poner nuestro cuerpo al servicio del que pague. Mi servicio no consiste en entregarte mis genitales, va mucho mas allá. Se trata de crear un espacio seguro para ambos en donde se activen los centros de placer en nuestras mentes. En sentir adrenalina, incrementar la dopamina, la serotonina, la oxitocina y las endorfinas.

La prostitución es una conexión humana. Nadie está por encima del otro y tu placer no vale más que el mio porque pongas el dinero. Empecemos a tratarnos con más respeto entre nosotros y el resto del mundo seguirá.



Post original: http://nataliaferrari-rocks.tumblr.com/post/109913058307/hace-unas-horas-tuve-una-conversaci%C3%B3n-con-alguien

lunes, 1 de febrero de 2016

¿Es un delito la prostitución? (Jesús Royo Arpón)

Planteado así, está claro que sí, es delito, como su nombre indica.Prostituir es echar a perder, cambiar lo bueno en malo. Por lo tanto, legalizar la prostitución será una barbaridad, como legalizar el maltrato o la esclavitud. Pero probemos a cambiarle el nombre. Igual que cambiamos “aborto” por “interrupción del embarazo”, en vez de “prostitución” digamos “trabajo sexual” y nos entenderemos mejor. Un simple cambio léxico nos da una nueva perspectiva. 

Ahora volvamos a la pregunta: ¿el trabajo sexual es delito? Y yo pregunto, gallego style: ¿y por qué habría de serlo? ¿Es delito el trabajo musical, por ejemplo tocar la flauta? Sin embargo, Aristóteles sostenía que tocar la flauta no es ético, quizá porque los flautistas desarrollan una deformidad de los labios impropia del ideal de belleza y armonía, un valor primordial para los griegos, como es bien sabido. Pues bien, el trabajo sexual, como el musical, será degradante, injusto o indigno si al hacerlo hay degradación, indignidad o injusticia. Exactamente como en el resto de trabajos. 

Descontemos los casos de explotación (por ejemplo pagar poco, superar las horas de trabajo estipulado, trabajar en condiciones peligrosas, bajo amenazas, etcétera), en que la injusticia está en la explotación, no en el tipo de trabajo. También sería degradante el trabajo esclavo en el campo, no porque la agricultura sea mala, sino porque lo es la esclavitud. Para el caso de la prostitución (mejor dicho, el trabajo sexual) hay que descontar toda explotación: los macarras (chulos o proxenetas, teóricos “protectores” de las chicas), las mafias (el llamado mercado de “trata de blancas”), la esclavitud, es decir el trabajo forzado, la estafa (contraer una deuda solo pagable mediante la prostitución). Descartemos todo eso.

Imaginemos, pues, un trabajo sexual libre y consentido, regulado con un convenio colectivo, con protección social, impuestos, derechos sociales, atención médica, etcétera. ¿Continuaría siendo un trabajo indigno? Hay quien piensa que sí, porque creen que el trabajo sexual es “esencialmente indigno”. El cuerpo no debe venderse bajo ningún concepto. ¿Pero por qué? ¿Es indigno trabajar con el propio cuerpo? ¿Y qué hacen todos los trabajadores manuales? Ponen en venta su fuerza muscular, sus músculos. ¿Y el trabajador intelectual, el artista, el profesor, el científico? Pone en venta su órgano más preciado, el cerebro (o al menos el segundo, según Woody Allen) ¿Por qué el sexo, los órganos sexuales, son “esencialmente” diferentes del resto de órganos, y por tanto “invendibles”? Solo se me ocurre una razón: es que son objeto de una misión sagrada, la procreación. Con “eso” no se debe negociar. Vale, eso será válido para el que lo crea así, como la deformación de los labios del flautista. Pero ¿y los que no lo crean? Es evidente que los que no crean que el sexo es cosa sagrada podrán comprarlo y venderlo, exactamente igual que un/a modelo vende su figura, un artista su habilidad, un profesor su saber. Para los jainistas es un grave pecado destruir cualquier vida (animal), por lo que no matan ni siquiera mosquitos. Pero los no jainistas podemos usar, fabricar, vender insecticidas, incluso hacernos ricos con ello: es una actividad tan loable como cualquier otra. Los jainistas no comprarán insecticida ni por asomo. Conclusión: los que crean que comprar o vender sexo es obsceno, que no vayan a ese mercado. Se trata de una creencia. No culpabilicemos ni a los que compran ni a los que venden sexo: son gente respetabilísima. Culpables son, esos sí, los explotadores, los mafiosos, los que insultan o roban a sus semejantes o les obligan a lo que sea –lo que sea- contra su voluntad: ahí sí que está el mal. El resto es hipocresía.

Enlace de la noticia original: 
http://www.lavozlibre.com/noticias/blog_opiniones/14/1170474/es-un-delito-la-prostitucion/1